Puedes hacerlo tú mismo, y es muy sencillo: pones un título a la ficha, una descripción, le marcas en qué categoría debe aparecer (por ejemplo en el caso de una carta de un restaurante: entrantes, segundos platos, etc.), otros campos que tengas (como por ejemplo el precio) y le das a guardar.

En el caso de webs multi-idioma, determinados campos (como el precio) se sincronizan entre todas las traducciones, por lo que si estás editando precios, no tendrás que duplicar trabajo.